Psicología y Neuropsicología
Escuchar y analizar para mejorar
Cada mente infantil
merece ser entendida
Desde la neuropsicología infantil realizamos evaluaciones para obtener una “radiografía” a nivel de áreas importantes de su desarrollo como son: cognición, conducta adaptativa, comunicación, ámbito socio emocional. Cada evaluación está adaptada a la edad y al posible diagnóstico previo o en caso de no tener a poder realizar un diagnóstico de las dificultades que presenta.
Con todo ello, trabajamos en el ámbito de la estimulación cognitiva a través del juego y de la motivación para mejorar todos los aspectos relacionados con su atención y focalización, rastreo visual, capacidades visoespaciales y visoconstructivas en integración con su motricidad fina (fomentando la coordinación visomotora), praxias y gnosias, apoyo a la comunicación y lenguaje que se desarrolla desde el área de logopedia con el énfasis puesto en la comunicación funcional y trabajo sobre su funcionamiento ejecutivo (capacidad de planificar, organizar, secuenciar, supervisar, corregir, evaluar, inhibir y disminuir la impulsividad a menudo frecuente).
Cada abordaje es diferente y único, ya que el éxito radica en la individualización del tratamiento teniendo muy presente los gustos y aficiones, el ambiente en el que se desenvuelve, las características de la familia… Unido a ello los progenitores o en su caso las figuras de referencia familiar participan activamente para ir realizando un aprendizaje de la estimulación adecuada para su peque y poder generalizarlo en sus lugares de referencia y con las personas significativas.
- Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño y de la niña.
- Optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño y de la niña.
- Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.
- Evitar o reducir la aparición de efectos o déficits secundarios o asociados producidos por un trastorno o situación de alto riesgo.
- Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño y la niña.
- Considerar al niño y a la niña como sujeto activo de la intervención.
¿Como lo hacemos?
